DRA. VERÓNICA MARINA FAZZIO WELF | BIOGRAFÍA DE ARTISTA 2026
Verónica M. Fazzio es una Artista Investigadora y artista plástica contemporánea e interdisciplinaria radicada en Miami, cuya práctica abarca escultura, fotografía, video, instalación, escultura social, la performance y la creación de objetos de arte. Originaria de Buenos Aires, la Dra. Fazzio ha exhibido internacionalmente desde 1988, consolidando una trayectoria profesional en Argentina, Italia, Noruega, Alemania, México, el Reino Unido y los Estados Unidos.
Arraigada en los principios de la escultura social, la Dra. Fazzio no concibe la pedagogía de manera aislada de la producción de taller, sino como una extensión integral y dialógica de su práctica e investigación artística. Esto se manifiesta en una diversa carrera educativa, dictando conferencias y clases de historia del arte, fotografía y escultura, e involucrando a un amplio espectro de estudiantes —desde programas universitarios de posgrado hasta talleres comunitarios y escuelas públicas— como participantes activos en una indagación colectiva.
La Dra. Fazzio obtuvo un Doctorado (PhD) en Investigación Artística basado en la práctica por la Universidad de Plymouth (Reino Unido) y posee una Maestría en Bellas Artes (MFA) en Artes Plásticas Visuales por la Miami International University of Art & Design. Estableció sus raíces técnicas y pedagógicas fundamentales en Buenos Aires, graduándose de la Escuela Nacional de Bellas Artes Rogelio Yrurtia y obteniendo un título en Fotografía y Técnicas Audiovisuales en la Escuela Departamental de Artes Plásticas (E.D.A.P.) de Avellaneda, Bs.As.
Verónica M. Fazzio es una Artista Investigadora y artista plástica contemporánea e interdisciplinaria radicada en Miami, cuya práctica abarca escultura, fotografía, video, instalación, escultura social, la performance y la creación de objetos de arte. Originaria de Buenos Aires, la Dra. Fazzio ha exhibido internacionalmente desde 1988, consolidando una trayectoria profesional en Argentina, Italia, Noruega, Alemania, México, el Reino Unido y los Estados Unidos.
Arraigada en los principios de la escultura social, la Dra. Fazzio no concibe la pedagogía de manera aislada de la producción de taller, sino como una extensión integral y dialógica de su práctica e investigación artística. Esto se manifiesta en una diversa carrera educativa, dictando conferencias y clases de historia del arte, fotografía y escultura, e involucrando a un amplio espectro de estudiantes —desde programas universitarios de posgrado hasta talleres comunitarios y escuelas públicas— como participantes activos en una indagación colectiva.
La Dra. Fazzio obtuvo un Doctorado (PhD) en Investigación Artística basado en la práctica por la Universidad de Plymouth (Reino Unido) y posee una Maestría en Bellas Artes (MFA) en Artes Plásticas Visuales por la Miami International University of Art & Design. Estableció sus raíces técnicas y pedagógicas fundamentales en Buenos Aires, graduándose de la Escuela Nacional de Bellas Artes Rogelio Yrurtia y obteniendo un título en Fotografía y Técnicas Audiovisuales en la Escuela Departamental de Artes Plásticas (E.D.A.P.) de Avellaneda, Bs.As.
Verónica Fazzio | Declaración de artista
Mi práctica como Artista Investigadora está arraigada en la mutabilidad constante y en la búsqueda de preguntas más que de respuestas definitivas. Concibo el taller de arte no meramente como un espacio de producción, sino como un laboratorio vivo donde el foco se desplaza de la obra terminada hacia la observación del proceso mismo de hacer. Dentro de este espacio, se rastrean diversos métodos de taller, se reflexiona sobre ellos y se les permite evolucionar hacia mecanismos que, eventualmente, articulan metodologías de investigación. Esta indagación se manifiesta a través de un terreno fluido de escultura, fotografía, videoinstalación, escultura social y acción en vivo, donde ningún material u obra se descarta, sino que se mantiene en un estado de transformación continua.
Este bucle sostenido de observación y reflexión forma un dispositif (dispositivo) metodológico: un aparato a través del cual entiendo el trabajo y el mundo, y genero continuamente nuevas preguntas. De este modo, la filosofía entra directamente en el taller, surgiendo orgánicamente de las propias metodologías. Las esculturas e instalaciones resultantes no son puntos finales, sino más bien "subproductos" de esta práctica profunda y reflexiva.
Un aspecto central de este proceso es el descentramiento de la autoridad humana. Opero en tándem con mi colega no humano —la cámara— otorgándole una agencia activa. Al trabajar juntxs bajo los pronombres colectivos Ellxs/Su(They/Their), formamos un ensamblaje colaborativo que desdibuja las fronteras entre lo animado y lo inanimado. Lo que surge de esta asociación son nuevos subproductos: un archivo acumulativo de fotografías de baja resolución, paisajes sonoros y videos que sirven como huellas de una investigación inconclusa sobre las acciones cotidianas y las teorías posthumanas.
Actualmente, este dispositif de taller se dirige hacia las estructuras materiales y sistémicas de la burocracia institucional. A través de los actos físicos de recuperar, triturar y elaborar papel a partir de documentos judiciales y de archivo descartados, el taller se convierte en un sitio para observar cómo el lenguaje burocrático y rígido puede ser mutado físicamente. En lugar de generar una declaración finalizada sobre el poder o la memoria, este trabajo funciona como un detonante físico, transformando expedientes judiciales en esculturas e instalaciones táctiles que cuestionan cómo los sistemas institucionales se imprimen en nosotrxs y cómo la transformación material puede romper ese guion.
EL PROCESO (Obra en continuo desarrollo, 2023-presente)
EL PROCESO es una exploración abierta profundamente inspirada en la facilidad con la que la vida humana puede convertirse en una pesadilla kafkiana al adentrarse en el laberinto de la burocracia del sistema legal y su abuso de poder. Me cautiva el inmenso sufrimiento, el estrés paralizante y la profunda pérdida de identidad que los individuos soportan dentro de un entorno sistémico que —lejos de buscar la verdad— suele jugar a distorsionarla para encubrir y manipular, abusando del individuo e ignorando el impacto tan perjudicial que esto tiene sobre la salud mental y emocional. Este proyecto se centra enteramente en el proceso: el gélido mecanismo institucional de El proceso de Kafka (originalmente Der Process), el agónico y lento avance del procedimiento legal y la naturaleza transformadora e impredecible del proceso artístico en sí mismo, la búsqueda de una justicia inexistente.
Como investigadora artística, utilizo el taller como un laboratorio dinámico para descubrir nuevos métodos que puedan articularse en metodologías más amplias para comprender el mundo, transformar la materia y asimilar memorias complejas. A través de esta indagación, mi trabajo busca plantear preguntas urgentes sobre la autoridad institucional, el abuso sistémico y la naturaleza destructiva de los tribunales. Para mí, el método de investigación se desarrolla enteramente a través de la exploración física de la creación, donde no conozco realmente el resultado hasta que transito por el trabajo tangible del material.
Metodología material y manipulación del archivo: mi proceso actual involucra la fabricación de papel a mano; específicamente, la recuperación y el reciclaje de expedientes judiciales desechados, tanto personales como históricos, para transformarlos en pulpa cruda. Con ella, fundo hojas de papel y pieles orgánicas colgantes. Esta manipulación material, de gran intensidad laboral, desmantela físicamente el peso rígido y opresivo de la burocracia legal. Es a través de la fricción literal de triturar, remojar y extraer la pulpa de papel que emerge una comprensión más profunda de mi método de taller, articulándose eventualmente en una metodología de investigación clara. Al dar cabida a lo desconocido y permitir que el material dicte la forma, el taller se convierte en un espacio de auténtico descubrimiento filosófico. Busco permitir que el ensayo, el error diario y los hallazgos inesperados del proceso revelen cómo estos archivos públicos fríos y reciclados desean transformarse en registros frágiles de la memoria y el linaje humano.
Proyección futura e instalaciones espaciales: mi indagación actual requiere un cambio radical de escala, transitando de experimentos materiales individuales hacia instalaciones expansivas que respondan al espacio (site-responsive), donde pueda manipular, secar y ensamblar estas obras. Mi objetivo principal es explorar la manipulación de los materiales, estableciendo un flujo de trabajo riguroso en la fabricación de papel y permitiendo que el ensayo y error del taller dicte la dirección de la obra. Deseo utilizar los espacios verticales y horizontales para instalaciones tridimensionales, explorando cómo estas pieles legales recicladas interactúan con la luz o se transforman en formas o construyen espacios arquitectónicos, la sombra y las proyecciones de video, creando un laberinto como símbolo de la burocracia.
Mi enfoque permanece enteramente en analizar cómo estos métodos de taller en desarrollo configuran, de manera continua, una metodología de investigación cohesiva de donde emergen preguntas.
Obra en desarrollo: para ser cambiada, para ser transformada, para ser continuada...
EL PROCESO es una exploración abierta profundamente inspirada en la facilidad con la que la vida humana puede convertirse en una pesadilla kafkiana al adentrarse en el laberinto de la burocracia del sistema legal y su abuso de poder. Me cautiva el inmenso sufrimiento, el estrés paralizante y la profunda pérdida de identidad que los individuos soportan dentro de un entorno sistémico que —lejos de buscar la verdad— suele jugar a distorsionarla para encubrir y manipular, abusando del individuo e ignorando el impacto tan perjudicial que esto tiene sobre la salud mental y emocional. Este proyecto se centra enteramente en el proceso: el gélido mecanismo institucional de El proceso de Kafka (originalmente Der Process), el agónico y lento avance del procedimiento legal y la naturaleza transformadora e impredecible del proceso artístico en sí mismo, la búsqueda de una justicia inexistente.
Como investigadora artística, utilizo el taller como un laboratorio dinámico para descubrir nuevos métodos que puedan articularse en metodologías más amplias para comprender el mundo, transformar la materia y asimilar memorias complejas. A través de esta indagación, mi trabajo busca plantear preguntas urgentes sobre la autoridad institucional, el abuso sistémico y la naturaleza destructiva de los tribunales. Para mí, el método de investigación se desarrolla enteramente a través de la exploración física de la creación, donde no conozco realmente el resultado hasta que transito por el trabajo tangible del material.
Metodología material y manipulación del archivo: mi proceso actual involucra la fabricación de papel a mano; específicamente, la recuperación y el reciclaje de expedientes judiciales desechados, tanto personales como históricos, para transformarlos en pulpa cruda. Con ella, fundo hojas de papel y pieles orgánicas colgantes. Esta manipulación material, de gran intensidad laboral, desmantela físicamente el peso rígido y opresivo de la burocracia legal. Es a través de la fricción literal de triturar, remojar y extraer la pulpa de papel que emerge una comprensión más profunda de mi método de taller, articulándose eventualmente en una metodología de investigación clara. Al dar cabida a lo desconocido y permitir que el material dicte la forma, el taller se convierte en un espacio de auténtico descubrimiento filosófico. Busco permitir que el ensayo, el error diario y los hallazgos inesperados del proceso revelen cómo estos archivos públicos fríos y reciclados desean transformarse en registros frágiles de la memoria y el linaje humano.
Proyección futura e instalaciones espaciales: mi indagación actual requiere un cambio radical de escala, transitando de experimentos materiales individuales hacia instalaciones expansivas que respondan al espacio (site-responsive), donde pueda manipular, secar y ensamblar estas obras. Mi objetivo principal es explorar la manipulación de los materiales, estableciendo un flujo de trabajo riguroso en la fabricación de papel y permitiendo que el ensayo y error del taller dicte la dirección de la obra. Deseo utilizar los espacios verticales y horizontales para instalaciones tridimensionales, explorando cómo estas pieles legales recicladas interactúan con la luz o se transforman en formas o construyen espacios arquitectónicos, la sombra y las proyecciones de video, creando un laberinto como símbolo de la burocracia.
Mi enfoque permanece enteramente en analizar cómo estos métodos de taller en desarrollo configuran, de manera continua, una metodología de investigación cohesiva de donde emergen preguntas.
Obra en desarrollo: para ser cambiada, para ser transformada, para ser continuada...
RESUMEN DE MI INVESTIGACIÓN DE TESIS DOCTORAL (2015-2021)
Joseph Beuys, creador del término «Social Sculpture» (Escultura Social), afirmó que los objetos que realizaba funcionaban como estimuladores para la formación del pensamiento; es decir, que estaban destinados a moldear o dar forma a las ideas. Beuys sostenía que la esencia de la Escultura Social consistía en configurar y moldear el mundo trabajando con materiales invisibles para generar nuevos pensamientos. Su objetivo era desarrollar un proceso evolutivo que permitiera compartir sus ideas sobre la naturaleza universal de la plasticidad y, por ende, sobre la capacidad que poseemos todos los seres humanos de transformarnos constantemente.
Esta investigación doctoral basada en la práctica explora la Escultura Social como un proceso contemporáneo de transformación. La evolución de mi práctica desde el inicio del doctorado se desplazó desde la producción de objetos en el taller (y su posterior destrucción) hacia el trabajo colaborativo con participantes de diversas edades e instituciones en una multiplicidad de entornos. A través de este recorrido, expandí mi comprensión de la plasticidad y llegué a reconocer que mi propia práctica también podía entenderse como «Escultura Social».
En esta iteración de la Escultura Social, la plasticidad se manifiesta como «en vivo» (liveliness). El elemento «en vivo» o activo consiste en estar plenamente presente en ambos sentidos: es decir, situarse en el tiempo presente (simultáneamente) y estar presente en el espacio, habitándolo físicamente. En mi obra, ejecuto acciones para y con la cámara: no puedo realizar Escultura Social sin ella, ya que cristaliza el proceso de su creación; su presencia abre el espacio para que emerja la autoconciencia que la Escultura Social requiere para cobrar existencia.
Si bien la cámara posee el potencial de ser una herramienta de documentación —y cumple ese rol en mi trabajo—, en mi práctica es mucho más que eso: es una presencia que despliega múltiples posibilidades, cada una de las cuales afecta a la acción misma. Actúo para la cámara y con la cámara. Sostengo que el lente objetivo es subjetivo, aun cuando tienda más a la objetividad que a la subjetividad, debido a que carece de una consciencia que le otorgue la capacidad de ser subjetivo. En conclusión, solo puedo hablar de la imposibilidad del objetivo (sustantivo) del objetivo (lente) de ser objetivo (adjetivo).
Joseph Beuys, creador del término «Social Sculpture» (Escultura Social), afirmó que los objetos que realizaba funcionaban como estimuladores para la formación del pensamiento; es decir, que estaban destinados a moldear o dar forma a las ideas. Beuys sostenía que la esencia de la Escultura Social consistía en configurar y moldear el mundo trabajando con materiales invisibles para generar nuevos pensamientos. Su objetivo era desarrollar un proceso evolutivo que permitiera compartir sus ideas sobre la naturaleza universal de la plasticidad y, por ende, sobre la capacidad que poseemos todos los seres humanos de transformarnos constantemente.
Esta investigación doctoral basada en la práctica explora la Escultura Social como un proceso contemporáneo de transformación. La evolución de mi práctica desde el inicio del doctorado se desplazó desde la producción de objetos en el taller (y su posterior destrucción) hacia el trabajo colaborativo con participantes de diversas edades e instituciones en una multiplicidad de entornos. A través de este recorrido, expandí mi comprensión de la plasticidad y llegué a reconocer que mi propia práctica también podía entenderse como «Escultura Social».
En esta iteración de la Escultura Social, la plasticidad se manifiesta como «en vivo» (liveliness). El elemento «en vivo» o activo consiste en estar plenamente presente en ambos sentidos: es decir, situarse en el tiempo presente (simultáneamente) y estar presente en el espacio, habitándolo físicamente. En mi obra, ejecuto acciones para y con la cámara: no puedo realizar Escultura Social sin ella, ya que cristaliza el proceso de su creación; su presencia abre el espacio para que emerja la autoconciencia que la Escultura Social requiere para cobrar existencia.
Si bien la cámara posee el potencial de ser una herramienta de documentación —y cumple ese rol en mi trabajo—, en mi práctica es mucho más que eso: es una presencia que despliega múltiples posibilidades, cada una de las cuales afecta a la acción misma. Actúo para la cámara y con la cámara. Sostengo que el lente objetivo es subjetivo, aun cuando tienda más a la objetividad que a la subjetividad, debido a que carece de una consciencia que le otorgue la capacidad de ser subjetivo. En conclusión, solo puedo hablar de la imposibilidad del objetivo (sustantivo) del objetivo (lente) de ser objetivo (adjetivo).